lunes, 6 de septiembre de 2010

Bajo techo


Por Eduardo Aliverti

Como siempre sucede cuando se abordan temas referidos al área de lo “institucional” –por ser muy ligeros en la definición– y no a lo que es o se interpreta como las necesidades básicas del “hombre común”, puede ocurrir en el periodista una sensación de lejanía. Un temor a extraviarse respecto de los sentimientos populares. Pero deben vencerse esas inquietudes, obviamente si hay el convencimiento de que tal distancia no existe.

Acaba de reglamentarse la ley de radio y televisión que sepulta a la dictatorial. No se trata de salarios, ni empleo, ni vivienda, ni salud (se iba a tipear “ni de educación”, pero de eso sí que se trata en forma directa). Y ni siquiera algún marciano supondría que, por fuera del ambiente del sector, hay quien recorrió los meandros de esas disposiciones técnicas. Sin embargo, nada de todo eso obstaculiza la certeza de que los argentinos vivimos con esta noticia un momento con perspectiva de histórico, si es que la sociedad, o sus sectores más dinámicos, demuestran estar a la altura de las circunstancias. Al margen de las agónicas chicanas de los grupos mediáticos monopólicos, y de sus amanuenses de la oposición parlamentaria (que han tenido alguna incorporación asombrosa), desde el miércoles pasado se abrió formalmente la puerta para que las voces públicas y emitidas sean más. Muchas más. Juzguemos si esto no es un interés que debería ser básico, y si ese interés no es acaso una necesidad; o si no debiera serlo. Los medios audiovisuales son desde hace mucho rato una parte constitutiva de nuestra cotidianidad. Se cuelan en la vida de cualquier mortal, incluyendo la de quienes los rechazan o intentan ser selectivos en su consumo. La revolución tecnológica, que es civilizatoria, no deja espacio para desentenderse de quiénes y cómo manejan los medios. Las sociedades son “habladas” e interpretadas por quienes cortan el bacalao mediático. No queda espacio para el romanticismo de la independencia comunicacional. Los multimedios son multinegocios que, aquí y en el mundo entero, manejan la producción simbólica del imaginario colectivo. Tienen empresas periodísticas y además petróleo, armas, telefonía, entretenimiento, discográficas. Son los dueños de la agenda pública. No necesariamente pautan cómo tenemos que pensar, pero sí de qué tenemos que hablar y la frontera es muy difusa. Si ese abanico no se dispersa entre más actores y si esos actores no representan otros intereses, de la escala media y baja de la pirámide social, sólo cabe esperar pueblos espectadores y nunca protagonistas. Esta es una lucha política y quien no entienda eso no entiende nada, no porque invariablemente los medios reemplacen a la política sino por el hecho de que, sin medios con discurso alternativo al dominante, no hay lucha política posible.

El desafío que se impone al entrar en vigencia la nueva ley, para los que aspiran a cambiar la lógica del Poder concentrado en pocas manos, resulta impresionante. Igual de gigantesca que la senda abierta, desde el formalismo jurídico, es la capacitación necesaria en el movimiento popular para aprovecharlo. Organizaciones sociales, universidades, sindicatos, pymes, cooperativas, entidades educativas, no tienen más excusas para dejar de preguntarse cómo están preparándose a los fines de medios de comunicación propios, y/o su realización. El reglamento de la flamante legalidad mediática brinda un marco al cual sujetarse, producto, como dato no menor, de múltiples foros de discusión desarrollados en todo el país y, desde ya, ninguneados o bastardeados por los comandantes de la torta. Hay ahí estipulaciones de todo tipo: porcentajes de producción nacional y de bajadas de satélite; concentración máxima de licencias y áreas de cobertura; regulación de la publicidad, chivos incluidos junto con ocupación de pantalla; y así de corrido hasta ocupar páginas y más páginas del Boletín Oficial. Hay que cumplirlo y sanseacabó, como toda ley; pero consumarlo, claro, requiere primero la disposición y capacidad para hacerse del medio. Más de un tercio del espectro se reservó, sencillamente, a quienes demuestren vocación de poder desde aquellas agrupaciones diversas a las que la ley de la dictadura vetaba. En otras palabras, felizmente se acabaron las acusaciones y militancias acertadas sobre y contra el viejo andamiaje leguleyo. Ahora hay que hacerse cargo de la receta del diagnóstico. A ocupar los medios. A organizarse. A saber cubrirlos con profesionalismo para poder competir versus corpulentos que ni desaparecieron ni se extinguirán, sino que afrontarán competidores. Nada de artesanías hipposas. Nada de creerse que alcanza con decir distinto si ese decir no es mejor.

Hay un parangón con la ley del matrimonio igualitario que no debe evitarse. Los homosexuales con derecho a casarse y adoptar es un logro cotejable, en primerísimo lugar, contra el tamaño del vencido. Ese derrotado se llama Iglesia Católica o bien, para no herir sensibilidades, su cúpula retrógrada. Se llama represión, culpa, vergüenza, prejuicio, discriminación. Y es susceptible de ser considerado cual interés de una minoría, del mismo modo en que la aplicación de la nueva ley de medios es pasible de concernir, únicamente, a quienes somos de esos medios. Un error patético, porque significaría perder de vista que la historia, la gran historia, se hace muchas o las más de las veces con los símbolos derrumbados; y su reemplazo por aquellos que generan utopías renovadas. Ya se conoce, pero en algunas oportunidades parece olvidárselo: marchar hacia nuevos y mejores lugares y mientras se lo hace, al consolidarse el “se puede”, animarse a más. Se puede contra la Iglesia. Y se puede contra Clarín. Ya no es cierto que varias tapas de ese diario, y sus tentáculos, basten para tumbar a un gobierno. Y si ya no es cierto, ¿quién se anima a decir que no es un avance? Bueno: Carrió, quien ha dicho que si cae Clarín caemos todos... ¿Que una corporación no pueda voltear a una gestión democráticamente electa no viene a ser la dichosa “calidad institucional” que tanto pregona la derecha? ¿Y no sería que si se puede contra ésos se puede contra otros, y que entonces hablamos de necesidades básicas siendo que llegó a reglamentarse la ley que el Poder no quería? Lograron mantener durante 26 años de democracia una de las herramientas clave de la dictadura; y como si fuera poco la violaron en provecho propio para garantizarse la cantidad de licencias de radio y tevé que se les antojase. ¿Quién tiene el tupé de decir que antes la ley y ahora la reglamentación no son un paso enorme de justicia social, que habilita otros caminos?

Importa tres carajos si ésta es una conquista derivada de obsesiones personales de la “pareja presidencial”, contra el Grupo Clarín y/o en dirección a construir un Gran Relato que les allegue votos del progresismo. Tres carajos. Se abrió la puerta. Entremos. No hay nada garantizado, pero estamos bajo techo.

martes, 31 de agosto de 2010

Un análisis del poder Por José Pablo Feinmann


El discurso que la presidenta CFK ofreció el 24 de agosto fue más allá de lo que han ido todos los discursos de los presidentes argentinos hasta la fecha. Nadie –ni siquiera el primer Perón o Evita– procedieron a una destotalización de la estructura del poder en la Argentina. Analíticamente, destotalizó, en primer término, la totalidad y luego la armó otra vez para exhibir su funcionamiento. ¿De qué estaba hablando la Presidenta? Del poder en las sombras, del poder detrás del trono, del verdadero poder. ¿Cuál es? Es el poder mediático. La filosofía occidental de los últimos 45 años se ha equivocado gravemente. Para salir de Marx y entrar en Heidegger (como crítico exquisito de la modernidad pero desde otro lado al de Marx) se vio obligada a eliminar al sujeto, tal como Heidegger lo había hecho con innegable brillo desde su texto La época de la imagen del mundo. También Michel Foucault dio por muerto al hombre. Barthes, al autor. Al estilo. Deleuze, desde Nietzsche, a la negatividad, o sea: al conflicto en la historia. Y la academia norteamericana sistematizó todo esto incorporando con fervor a los héroes de la French Theory. El fracaso es terrible y hasta patético. En tanto los posmodernos postulan la muerte de la totalidad, el Departamento de Estado postula la globalización. En tanto proponen la muerte del sujeto, el Imperio monta brillantemente al más poderoso sujeto de la filosofía y de la historia humana: el sujeto comunicacional. Y ésta –hace años que sostengo esta tesis que en Europa causa inesperado asombro cuando la desarrollo– es la revolución de nuestro tiempo. El sujeto comunicacional es un sujeto centrado y no descentrado, logocéntrico, fonocéntrico, ajeno a toda posible diseminación, informático, bélico, enmascarador, sometedor de conciencias, sujetador de sujetos, creador de realidades virtuales, creador de versiones interesadas de la realidad, de la agenda que determina lo que se habla en los países, capaz de voltear gobiernos, de encubrir guerras, de crear la realidad, esa realidad que ese sujeto quiere que sea, quiere que todos crean que es, que se sometan a ella, y, sometiéndose, se sometan a él, porque lo que crea el sujeto absoluto comunicacional es la verdad, una verdad en la que todos acabarán creyendo y que no es la verdad, sino la verdad que el poder absoluto comunicacional quiere que todos acepten. En suma, su verdad. Imponer su verdad como verdad para todos es el triunfo del sujeto comunicacional. Para eso debe formar los grupos, los monopolios. Debe apoderarse del mercado de la información para que sólo su voz sea la que se escuche. Para que sean sólo sus fieles periodistas los que hablen. Una vez que esto se logra el triunfo es seguro. El arma más poderosa de la supraposmodernidad del siglo XXI radica en el mayor posible dominio de los medios de información. Que ya no informan. Que transmiten a la población los intereses de las empresas que forman el monopolio. Intereses en los que todas coinciden. Asombrosamente ningún filósofo importante ha advertido esta revolución. Foucault se pasó la vida analizando el poder. Pero no el comunicacional. ¡Por supuesto! ¿Si había negado al sujeto cómo iba a analizar los esfuerzos del poder por constituirlo de acuerdo a sus intereses? Nadie vio –además, y se me antoja imperdonable– al nuevo y monstruoso sujeto que se había consolidado. Superior al sujeto absoluto de Hegel. Algo atisbó Cornelius Castoriadis. Pero poco. Relacionó las campañas electorales con las empresas que las financian. Pero –insisto–, aquí lo esencial es que el tema del sujeto ha vuelto a primer plano. Colonicemos al sujeto, hagámosle creer lo que nosotros creemos, y el poder será nuestro. El poder empieza por la conquista de la subjetividad. Empieza por la construcción de algo a lo que daré el nombre del sujeto-Otro.

Formulemos –como punto de partida de esta temática esencial– la obligada pregunta: ¿qué es el sujeto-Otro? Es lo Otro del sujeto. Escribo Otro con esa enorme O mayúscula para marcar la ajenidad que el Poder consigue instaurar entre el sujeto y lo Otro de sí. Heidegger transitó bien está temática. Lo que yo llamo sujeto-Otro es ese sujeto que –según Heidegger– ha caído “bajo el señorío de los otros” (Ser y Tiempo, parágrafo 27). He aquí un señalamiento brillante y preciso: el señorío de los otros. Heidegger amplía el concepto: quien cae bajo ese señorío (el de los Otros) “no es él mismo, los otros le han arrebatado el ser”. “El Poder, al someter mi subjetividad, elimina mis proyectos, mi futuro más propio, lo que hubiera querido hacer con mi vida. Mis posibilidades (...) son las del Otro, son las del Poder, las que me vienen de afuera. Ya no soy yo quien decide, soy decidido” (JPF, La historia desbocada, Capital Intelectual, Buenos Aires, 2009, p. 128). Heidegger, sin embargo, se remite a la esfera ontológica: lo que se pierde es el ser. No creo que debamos poner el acento ahí: lo que se pierde es la subjetividad, la conciencia, la autonomía de pensar por nosotros mismos, pues pensamos lo que nos hacen pensar, decimos lo que nos hacen decir y nos convertimos en patéticos, bobos, manipulados defensores de causas ajenas. CFK manejó la temática con precisión y con una audacia que –yo, al menos, y ya tengo mis años viviendo siempre en este país– no le vi a ningún presidente. Cuando retoma la frase de tapa de Clarín y la da vuelta es donde revela qué es el Poder. Clarín titula: “El Gobierno avanza en Papel Prensa para controlar la palabra impresa”. Detrás de esta frase está toda la campaña “erosionante” (por utilizar un concepto del revolucionario popular agrario Buzzi, fiel a sus bases hasta la muerte, hasta matar a la FA sometiéndola a los intereses de la Sociedad Rural, manejada hoy por el “Tano” Biolcati, descendiente de la “chusma ultramarina” que Cané desdeñaba, y no por Martínez de Hoz o por el elegante señor Miguens) de la oposición. Es decir, el Gobierno es autoritario, enfermo de poder y siempre empeñado en silenciar a todos. CFK le da la razón a Clarín: “Clarín piensa que quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa. Quiero en esto coincidir con Clarín. Claro, quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa. ¿Por qué? Porque Papel Prensa Sociedad Anónima es la única empresa que produce en el país pasta celulosa para fabricar papel de diario, fabrica el papel de diario, lo distribuye y lo comercializa en lo que se conoce en términos económicos y jurídicos como una empresa monopólica integrada verticalmente. ¿Por qué? Porque va desde la materia prima hasta el insumo básico, pero no solamente produce ese insumo básico sino que además determina a quién le vende, cuánto le vende y a qué precio le vende. Por eso coincido con Clarín en que quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa en la República Argentina”.

El Poder –en cada país– tiene que formar monopolios para tener unidad de acción. No se tiene todo el poder si se tiene sólo Papel Prensa, que implica, es verdad, el control de la palabra impresa. Pero hay que tener otros controles. Sobre todo –hoy, en el siglo XXI, en esta supraposmodernidad manejada por la imagen– el poder de la imagen. Y el de la voz radial, siempre penetrante, omnipresente a lo largo de todo el día. Se trata de la metralla mediática. No debe cesar. ¿Por qué este Gobierno se complica en esta lucha con gigantes sagrados, intocables? O lo hace o perece en cualquier momento. Desde la campaña del señor Blumberg se advirtió que los medios podían armar una manifestación popular en pocas horas. Toda la gilastrada de Buenos Aires salió con su velita detrás del ingeniero que no era e impulsada por Hadad y la ideología-tacho que –en ese entonces– era una creación de Radio 10. La ideología-tacho es un invento puramente argentino. Como el colectivo, el dulce de leche y Maradona. Uno toma un taxi en cualquier parte del mundo y el taxista no lo agrede con sus opiniones políticas. Lo deja viajar tranquilo. Sigamos: la segunda, terrible señal de alarma fue durante las jornadas “destituyentes” y “erosionantes” del “campo”. Sin el apoyo inmoderado de “los medios” habría sido un problema menor. Pero la furia mediática llegó a sus puntos más estridentes. La “oposición” no es esa galería patética de ambiciosos, torpes e impresentables políticos que pelean mejor entre ellos que con sus adversarios. Son los medios. La derecha no tiene pensadores, tiene periodistas audaces, agresivos. Y la mentira o la deformación lisa y llana de toda noticia es su metodología.

El análisis de CFK fue excesivamente rico para una sola nota. Hasta aquí tenemos: Videla convocó a La Nación, Clarín y La Razón y les entregó Papel Prensa. Al ser el Estado desaparecedor socio de la sociedad que se formó, esos diarios no sólo apoyaron o colaboraron con un régimen abominable, fueron sus socios. ¿Para qué? CFK lo dice así: “Durante esos años se escuchaba mucho el tema defender nuestro estilo de vida. Nunca pude entender exactamente a qué se referían cuando se hablaba de defender nuestro estilo de vida. Yo no creo que la desaparición, la tortura, la censura, la falta de libertad, la supresión de la división de los poderes puedan haber formado en algún momento parte del estilo de vida de los argentinos”. Sí, en el momento en que se constituye Papel Prensa y Videla les pide a los grandes diarios que –ahora sí: a muerte– defiendan la lucha en que están empeñados, el estilo de vida argentino, para ser defendido, requería los horrores de la ESMA. Hay un libro de Miguel Angel Cárcano: El estilo de vida argentino. En sus páginas se traza una imagen idílica, campestre, cotidiana y señorial del general Roca. Ese es –para Cárcano– un héroe de nuestro estilo de vida. El de ellos, el de la oligarquía que hizo este país a sangre fuego y a sangre y fuego lo defendió siempre que se sintió atacada. Los herederos de Cárcano y Roca todavía lo defienden. Si se les deja el poder de “formar la opinión pública” como siempre lo hicieron volveremos al país que desean: el del neoliberalismo, el de los gloriosos noventa. Conservarán el poder. Al que CFK dibujó así: “Si hay un poder en la República Argentina, es un poder que está por sobre quien ejerce la Primera Magistratura, en este caso la Presidenta, también por sobre el Poder Legislativo y, mal que pese, también por sobre el Poder Judicial (...) es invisible a los ojos”. Es el poder que tan impecablemente definió un otrora misterioso personaje: “¿Presidente? Ese es un puesto menor”.

miércoles, 4 de agosto de 2010

CLARÍN NO MIENTE y LA NACIÓN TAMPOCO..

Lee con atención el siguiente artículo que copié para vos y si eres buen analizador, te darás cuenta de que las operaciones políticas no fueron inventadas para oponerse ni a este gobierno ni al de Alfonsín. Si Clarín no miente, quiero saber por que motivo afirmó que el baterista de Callejeros quemó a su esposa y después tuvo que desdecirse. Por qué Escribano le dijo a Kirchner que debía hacer lo que le sugerían o no duraría ni un año.
Esos tipos que hoy toman Stella Artois y hace 8 años no podían ni tomar un porrón de quilmes, dicen que nunca vieron nada peor que este gobierno. ¿Donde estaban entre el 89 y el 2001? ¿Dónde estaban en la época de la leche podrida de Vico, de los guardapolvos de Bauzá, cuándo Menem echó a su esposa y a su hija de la quinta presidencial con las cámaras de Canal 13 filmando el escándalo? ¿Vivian en Argentina cuando explotó la Embajada de Israel y la Amia? ¿Se acuerdan que se voló Fabricaciones Militares para esconder el contrabando de armas a Ecuador? Luego vino el embarque de armas a Croacia, países en guerra ambos, pero nuestros argentinos desmemoriados se olvidaron, de la misma manera que ni se acuerdan que Ibrahim Al Ibrahim, marido de Amira Yoma y de sus valijas voladoras, fue nombrado mediante un Decreto firmado por Duhalde en ejercicio de la presidencia mientras el cautivante Mendez estaba de viaje. Un personaje que ni siquiera hablaba castellano y que obtuvo su pasaporte en el día mediante un procedimiento limpio y legal a los ojos de mis amigos que en 2002 estaban el trueque y que hoy no soportan la tremenda corrupción y la mentira.

Eso si, soportan estoicamente que Duhalde diga que “quiere un gobierno para los que les gusta Videla y para los que no les gusta también” o para los que torturaban y los que no lo hacían. De la misma manera, dicen que no sabían que en el país desaparecía gente durante la época de la dictadura militar, esos señores que asaltaron el poder prometiendo luchar contra una guerrilla que ya estaba derrotada y que aprovecharon para tomar prisioneras a familias enteras, quitarle a los niños chiquitos para entregarlos alegremente en su circulo de amigos y entenados y, de paso, robar los bienes de las personas que luego corrian un destino de horror, tortura y muerte.

Pero los amigos están contentos ya que Clarín y Nación les dicen la verdad, tal cual se la decían en el pasado cuando ensalzaban a Cavallo, Corach y Kohan, gente honrada que jamás cometería un acto de corrupción. Y a Cavallo, que les dio el uno a uno y la licuadora en cuotas, lo aclamaban tanto los medios gráficos masivos y mis amigos también.

El conglomerado de amigos honrados e incorruptibles podían leer los habeas corpus que se publicaban en las paginas interiores de “Clarín”, “La Prensa Extranjera” y “La Nación Antiargentina”, pero ahora ya no recuerdan si leyeron algo o usaron el papel para envolver !

DEJENSE DE JODER!!!

viernes, 23 de julio de 2010

La Presidenta visitó Chascomús para inaugurar nueva maquinaria de una fábrica y entregó una ambulanci



Visita a Chascomús
La presidenta Cristina Fernández visitó la ciudad bonaerense de Chascomús, donde inauguró una prensa productora de bloques de hormigón para la construcción de la empresa "La Bloquera S.A.". En su discurso, manifestó que "el crecimiento del 8,6 por ciento acumulado de la economía nos da la certeza de que vamos a tener un muy buen año, y vamos a seguir trabajando para mejorar la calidad de vida de todos los argentinos".
En el acto, la Presidenta entregó las llaves de una ambulancia del Ministerio de Salud de la Nación a la intendenta de la localidad bonaerense de Chascomús, Liliana Dennot, que será destinada al hospital de la zona. Cristina Fernández también entregó aportes para el mejoramiento y saneamiento ambiental y cloacal de la laguna de Chascomús y resaltó la construcción de 750 viviendas ya terminadas en Chascomús, lo que definió como "un plan de infraestructura como nunca había tenido la Argentina".

La jefa de Estado destacó las obras de infraestructura realizadas en ese municipio -cuna del ex presidente radical Raúl Alfonsín- y dijo que se desarrollaron "en forma federal, y no partidariamente".

"Es posible superar las diferencias partidarias y trabajar en conjunto", dijo la Presidenta durante el acto, que contó con la participación del diputado radical Ricardo Alfonsín.

"Estamos aquí para demostrar que es posible trabajar en este país superando diferencias partidarias. Es posible superar las diferencias partidarias y trabajar en conjunto. No es algo nuevo, también fue decisión de (Néstor) Kircher y sigue con la gestión de esta Presidenta", dijo la mandataria.

En su discurso, Cristina Fernández dijo que "no hay que seguir mirando la Argentina desde la óptica partidaria" y sostuvo que "es necesario un proyecto de Nación que contenga a todos los argentinos"

La Presidenta remarcó que el modelo económico implementado a partir de la gestión de Néstor Kirchner permitió "resistir" frente a la crisis financiera internacional, cuando hubo "francos temores de que se derrumbara aquello construido con tanto empeño".

En este sentido, destacó que el hecho de no haber escuchado a quienes "reiteradamente decían que enfriara la economía en el 2009", algo que -sostuvo- "sólo conduce a la miseria y al desempleo como ocurrió durante las décadas en las que se aplicó" ese tipo de medidas en el país.

"El crecimiento del 8,6 por ciento acumulado de la economía nos da la certeza de que vamos a tener un muy buen año, y vamos a seguir trabajando para mejorar la calidad de vida de todos los argentinos", señaló la mandataria durante el acto.

Luego agregó que el crecimiento de la economía está impulsado por las mejoras de los salarios y de las jubilaciones y la creación de puestos de trabajo, que permiten "que la gente pueda consumir".

Cristina Fernández también defendió la incorporación de la asignación universal por hijo porque "permite una transformación profunda y es uno de los reconocimientos sociales más importantes de las últimas décadas". "Un plan social ya no depende de un puntero político, ahora la ANSES reconoce la asignación universal por hijo con la exigencia de asistir al colegio y tener su cobertura sanitaria", dijo la Presidenta.

"Esto produce una transformación profunda que permite el acceso al consumo a sectores que tenían vedado" dijo y agregó que con la escolarización y la salud "estamos educando y controlando el desarrollo sanitario de nuestros chicos", afirmó la jefa de Estado.

La Presidenta estuvo acompañada por los ministros de Planificación Julio De Vido, del Interior Florencio Randazzo, de Agricultura Julián Domínguez, de Salud Juan Manzur y también asiste el vicepresidente primero de la Cámara de Diputados Ricardo Alfonsín y la intendenta de Chascomús, Liliana Dennot, entre otras autoridades e invitados especiales.

jueves, 22 de julio de 2010

Comunicado de la Agrupación Korriente Nacional y Popular: “En respaldo a Cristina, y a favor de Chascomús”


La agrupación kirchnerista “Korriente Nacional y Popular” –cuyo máximo referente es el titular del PAMI Chascomús, Domingo “Petite” Francese- difundió ayer un comunicado de prensa en el que manifestó su acompañamiento y satisfacción por la visita de la presidenta de los argentinos, Cristina Fernández de Kirchner.
Señalan en uno de los párrafos que “… es un hecho histórico para los chascomunenses, que la presidenta que encabeza el proyecto de mayor y positiva transformación de nuestro país en los últimos cincuenta años, llegue a nuestra ciudad. En esta ocasión tan particular, reiteramos que reivindicamos la recuperación económica sostenida de nuestro país desde el 2003 a la fecha, con índices de crecimiento no desmentidos ni siquiera por los más acérrimos opositores, aun en tiempos de crisis y de ajustes conocidos por nosotros, que se aplican en países del “primer mundo”; valoramos como un enorme avance la política de integración latinoamericana, en el marco de la cual el compañero Néstor Kirchner es el actual presidente de la UNASUR; sostenemos como principio no negociable la política de derechos humanos, basada en la aplicación de justicia, sin olvido ni perdón y con castigo a los culpables; enarbolamos la decisión inquebrantable del gobierno nacional de trabajar por la integración social, impulsando políticas activas impensadas años atrás: la asignación universal por hijo que permitió la escolarización de cientos de miles de jóvenes y la integración familiar; el acceso al beneficio jubilatorio de millones de personas en los últimos años que habían quedado fuera del sistema como consecuencia de las políticas neoliberales; la puesta en práctica de planes de capacitación y promoción del empleo que permite el acceso a los jóvenes, de lo cual hay ejemplos tangibles hoy en nuestra ciudad; y el desarrollo intensivo del plan “Argentina Trabaja”, que permite a lo largo y ancho del país la incorporación al trabajo de miles y miles de ciudadanos integrados en cooperativas, recuperándose así la cultura del trabajo como máximo organizador social de una comunidad. Reivindicamos también como eje central de la política de transformación nacional impulsada por nuestro gobierno, la aplicación inminente de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (“ley de medios”) como mecanismo democratizador del acceso a la información del pleno de los ciudadanos argentinos, dando lugar prioritario a la idea fuerza de “escuchar y ser escuchados”.
Finalmente, expresan que “… por lo dicho, invitamos a todos los compañeros del peronismo de Chascomús, y a aquellos que sin serlo se sienten parte del campo nacional y popular, a redoblar en una fecha de fiesta como la de hoy, los esfuerzos por alcanzar el sueño de incorporar a Chascomús al camino de recuperación y crecimiento que mantiene el país todo desde el 2003 a la fecha, y del que nuestra ciudad se encuentra alejado”.

martes, 20 de julio de 2010

REFLEXIONES AJENAS


“El matrimonio es una construcción social histórica y nadie, en nombre de alguien, puede autodenominarse como dueño de esta institución” (Rubén Giustiniani)

“En este tiempo he escuchado a todo el mundo. He soportado lo que no aguanté en veinticinco años de militancia política: agravios, injurias, ofensas, lastimaduras, magullones, al límite de quebrarme les confieso, porque un tipo que te dice: “Dios te va a castigar, te vas a quemar en la hoguera del infierno. Yo me la banco, yo soy así..Tengo una hija por la que todos los días le pido a Dios por su salud. Entonces cuando me dicen: “Te va a castigar con tu hija..” Ay me quema el cuerpo. ¿ Por qué? ¿ Y puede ser cierto? ¿ Dios me podrá castigar a mí por asignar derechos? ¿ La virgen me bajará el pulgar por entender que tengo la obligación de mirar a mis compañeros con caridad cristiana? ¿ A qué Cristo le rezo yo? El Cristo al que le rezo yo tiene un corazón inmenso” ( Luis Juez)

“Realmente, el proyecto de matrimonio homosexual no es un atentado contra la familia heterosexual…. Yo creo que si tenemos dos figuras diferenciadas – el matrimonio civil para las parejas heterosexuales y otra figura para las homosexuales- eso es discriminatorio… En la Argentina, en las últimas décadas, se ha ido ampliando el concepto de familia….Yo también tengo una familia ensamblada, tengo dos hijos de mi primer matrimonio y Haroldo, mi pareja, me ha ayudado a criar a mi hija. Él no es el padre biológico, pero sí es el padre verdadero…..Muchas veces me preguntan por mi estado civil. Y digo un poco en broma pero también en serio, que soy casada, divorciada, soy madre soltera y concubina. Y me gusta decir esto con orgullo, pero también porque muestra la evolución de la mujer en la sociedad en las últimas décadas. Antes decir esto públicamente hubiera sido una deshonra. Hubiera tenido que ocultarme por ser divorciada, por ser madre soltera y por convivir con un hombre con quién no estoy casada legalmente. Sin embargo, hoy puedo decirlo públicamente en el Senado de la Nación, ser senadora y no por eso soy una mujer de mala vida. Ésto es lo que ha cambiado en nuestra sociedad…..Lo bueno es que yo no he tenido que ocultarme, que es lo que está reclamando la comunidad homosexual: no tener que ocultar o esconder su realidad, sus amores, sus parejas, sus hijos, sus familias” (María Eugenia Estenssoro)

“El derecho no depende del número; el derecho depende de la universalidad…La política y la religión no tienen ni la misma esfera, ni el mismo origen, ni los mismos medios, ni el mismo campo de acción, ni la misma finalidad….Nuestro voto a conciencia no es un tema de conciencia religiosa, porque la relación con Dios es íntima. Todos tenemos una relación con aquello que tememos o con respecto a lo que nos subordinamos. Pero porque es íntima, no se debate públicamente. No hemos venido aquí a debatir cuestiones de tipo religioso. Nuestra obligación es todo lo que tenga que ver con lo terrenal” (Norma Morandini)

"Y que te voy a agregar yo" (Zoilo)


viernes, 9 de julio de 2010

Estoy completamente a favor del matrimonio entre católicos


Estoy completamente a favor de permitir el matrimonio entre católicos. Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo. El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.
Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos.
Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.
Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por "el qué dirán" o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestrucuturadas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familias católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.
Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruín de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: Aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.
Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos.
Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de "¿Católicos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!".
Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bien es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.
Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.
En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.
Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales.
Nota de Jorge Omar Vargas en Facebook